20 de marzo de 2019

Confusión

Hoy llovió por dentro y por fuera, llovió mucho, tanto que dolió.

A veces hay lluvia en nuestra alma, todo se moja, todo se empapa. Nos enfriamos los huesos bajo la lluvia, todo duele. Pero la lluvia es necesaria, porque cuando hay sequías, la lluvia se convierte en un alivio.

Hoy fue un alivio, no dejó de doler su presencia con sus fuertes gotas heladas tocando mi piel, pero fue un alivio, a veces el dolor es un alivio.

Las gotas recorren mi cara, ya no es la lluvia la que me toca, son mis lágrimas, hoy llovió por dentro también, hoy todo se puso gris, hoy me acordé, hoy llore.

El dolor me carcome y aun así no entiendo que duele. Me desencuentro y estoy cerca de encontrarme. Me alejo, doy vueltas, vuelvo.

No estoy segura de nada, excepto de que hoy me abrazo en la lluvia, abrazo mi dolor, lo interpelo y aprendo.

Hoy llovió y yo me ame mi dolor.

20 de enero de 2019

Rota y hermosa

Me rompió. Aún veo todo estallar.

Fue como una flecha atravesando un cristal, todos los pedazos quedaron suspendidos en el aire y ahí estaba mi alma flotando hasta que en un segundo con la fuerza de la gravedad cayó.

La caída fue seca, tardo una eternidad y dolió un montón.

¿Como sanas un alma que se rompió en pedazos? Pasan los años y aún no lo sé.

Una vez escuché que el tiempo todo lo sana, miro la ruta por la ventana y suspiro. Hay cosas que no podemos soltar y siempre van a doler, suceda lo que suceda.

Ayer, hoy y siempre va a doler. Cuando entendí eso junte los pedazos del piso y como pude los pegue, algunos tienen gotita, otros aún cinta pero mi alma quedó armada, rota por partes aún, pero armada a mi modo, como puede. Ya no es la misma pero a su forma sigue siendo hermosa.

Mi alma así de rota, con pedazos pegados es hermosa y fuerte. Eso no me lo quita nadie.

1 de noviembre de 2015

Ya nada queda.


"Sólo una cosa no hay. Es el olvido."



Camine por las calles vacías y frìas, bajo la lluvia helada.
Tenia la mirada perdida y cruzaba las avenidas sin mirar.

Siempre ame la lluvia y hoy me perforaba los huesos.
Sentía el dolor, que provocaba al tocar mi piel.

Tan confuso, tan dulce, tan doloroso.

Mis lagrimas se mezclaban con las gruesas gotas que caían sobre mi.
Hoy no queria recordar, no queria asumir, no queria vivir.

Tantos años disimulando que no había dolor, tantos años manteniendo algo que en realidad no sucedía.

Enfrentarse a la realidad a veces duele, es como darse de lleno contra la pared.
Nunca asumí, jamas olvidé, ni superé nada.

Siempre fue una mentira que cubría todo aquel dolor que sentía.
Hoy ya no hay nada de esa mentira, ya no hay secretos, ni falsedad.
Hoy solo hay dolor al descubierto, a flor de piel.

Tengo una batalla que librar con los demonios de mi pasado, ya no puedo retrasarlo.

Tengo que dejarte ir, solo tengo que dejar que te vayas.
Ya no estas, no volveras, tengo que dejarte, decirte adios, despedirme.

No quiero.

He olvidado todo, tu voz, tus caricias, tus sonrias y a veces me cuesta un poco recordar tu rostro.
Quiero recordarte, verte, abrazarte.

No puedo, no puedo dejarte ir así de simple.

Solo ven y dime te quiero, seca mis lagrimas, dime que todo estará bien, te necesito tanto.

Solo un minuto, solo un segundo más.
Solo por hoy quiero a mi papá.
 
Agus.